¿Cuántos tipos de facturas existen?

En este post hablamos de algo que te interesa conocer para tu negocio: los tipos de facturas que existen.

Y es que a la hora de realizar cualquier trabajo con una actividad económica que necesite ser documentada y justificada frente a Hacienda, es imprescindible conocer bien qué tipos de facturas existen y para qué se utiliza cada uno de ellos.

Como autónomo, la factura es una herramienta fundamental que tendrás que utilizar de forma constante, así que te convendrá saber qué tipos existen y cómo se utilizan para poder evitar cualquier problema con Hacienda o con tus clientes.

Empezamos enseguida, y ya sabes, para encontrar el tipo de factura que más se ajuste a tus necesidades, quédate en este post.

1. Factura proforma

Es una especie de factura previa o plantilla de factura, en la cual se puede ver toda la información de la transacción económica o comercial que se va a llevar a cabo, pero que no posee valor legal de cara a Hacienda o a la Agencia Tributaria.

Es una forma de indicar al destinatario toda la información relevante, de forma detallada, es decir toda aquella que tiene que ver con la operación que se va a realizar, como si fuera casi a modo de presupuesto.

Importante: siempre debes dejar claro que es una factura proforma y darle otra numeración diferente.

2. Duplicado y copia de una factura

Es tan simple como indica su propio nombre.

Una vez realizada una factura, la copia será un documento semejante a la factura original, pero en el que se indica que es una copia de forma expresa. En este caso, la utilidad estriba en que tanto el emisor como el receptor de la factura puedan disponer de la misma información, y puedan cotejarlas en caso necesario.

Por su parte, la duplicación de una factura se realiza cuando existen varios receptores, y, al igual que la anterior, se debe indicar que es un duplicado para no confundir con la original.

3. Factura en papel

Es el tipo de factura de toda la vida, impresa en papel.

No hace falta entrar en qué tipos de papel existen, porque siempre y cuando venga especificada toda la información, no es necesario preocuparse por asuntos secundarios. Simplemente se debe tener en cuenta que es un medio un tanto obsoleto, y hoy en día tienes aplicaciones para facturar mucho más sencillas, rápidas y eficaces.

4. Factura electrónica

Esta, ahora sí, es la novedad, ya que las facturas electrónicas permiten mayor rapidez a la hora de emitir y entregar la información. Además, es más difícil que se pierdan debido a que es muy fácil hacer copias de seguridad. Es lo que tiene utilizar programas como Mifacturación.

Eso sí, debes comprobar siempre que cumples con todos los requisitos necesarios, así como hacer que la emisión y la recepción de la factura electrónica sea de una forma completamente legal y segura. Programas como el anterior se ocupan de ello.

5. Factura simplificada

A diferencia de la factura completa, es aquella en la que no constan todos los datos que exige la legislación, pero que en determinados casos es legal.

Se puede utilizar como el antiguo “ticket”, es decir, para transacciones menores a 3000 euros en determinados comercios.

6. Factura recapitulativa

De su propio nombre se desprende que es aquella en la que se incluyen datos de distintas facturas siempre que sean con el mismo destinatario.

En realidad es un tipo muy común de factura, ya que a veces los servicios se pagan todos juntos.

7. Factura rectificativa

Se utiliza para corregir una factura anterior por el motivo que sea. Normalmente se utiliza para devoluciones o descuentos en productos, pero también se puede dar el caso de una factura defectuosa que haya que reelaborar.

Como en todas, se debe indicar siempre que es una factura rectificativa, así como la corrección que se ha realizado.

8. Factura ordinaria

Al fin, llegamos a la más conocida: la factura como tal, la factura ordinaria.

No tiene ningún añadido, y puede ser a la vez de alguna de las mencionadas anteriormente, es decir debe ser o en papel o electrónica, y puede después duplicarse o copiarse.

Tiene que contener obviamente todos los datos exigidos por la ley.

Ahora que ya sabes qué tipos de facturas existen, solo tienes que elegir y ponerlos en práctica cuando se te presente la ocasión.

Si eres bueno en tu trabajo, tarde o temprano terminarás usándolas todas, así que conócelos bien para no cometer ningún error frente a Hacienda o tus clientes. Vamos, para que puedas actuar como un verdadero profesional.

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